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  • Foto del escritor: Anna M.
    Anna M.
  • 28 jul 2019
  • 2 Min. de lectura

Una vez organizamos un tuppersex en mi casa, hace ya algunos años. Por cierto, tenemos pendiente otro, para ver las novedades hasta ahora... Es que ha pasado tanto tiempo...


Como mujer actual y muy curiosa que soy, debo decir que siempre es un placer aprender algo nuevo. Y la verdad, me gusta, APRENDER.


Hace algunas semanas, me apunté a una salida de sábado con algunas amigas; parecíamos las de la serie Sexo en Nueva York: cuatro chicas listas, inteligentes, guapas, divertidas, independientes y di-vi-nas, con tacones incluídos.


La conversación durante la cena, cómo no, fue de hombres y relaciones: ya sabéis, que unas salen para desconectar y hablar de cosas triviales y la cosa va tergiversando hasta el tema inevitable: relaciones.


No entraré en detalles... aunque con el alcohol de la cena + cóctel de después la cosa empezó a ponerse mucho más subida de tono: sexo.


Hasta ahora, nada nuevo... hasta que cierta amiga relata cierta experiencia con cierto objeto, que ni por mi mente se me hubiera pasado utilizarlo en el tema en cuestión.


No hace falta decir que dediqué toda mi atención a dicho relato.


Es increíble cómo un simple objeto puede dar tanto placer a una persona.

Sinceramente, tengo que probarlo...


Lo que me da que pensar que, en el sexo, como en el amor, porque considero que ambos van ligados... al menos, para mí... pienso que la imaginación y el poder que representa determinado objeto, es el mejor afrodisíaco que se pueda tener, y a veces, le damos tan poco uso...


Bravo a la innovación, y un brindis por ti, mi querida amiga; gracias por la información. Tú ya sabes quién eres...


Por cierto, el objeto en cuestión es un collar de perlas... un largo y precioso collar de perlas, si son auténticas, mejor... ;)


PD: Dios! Me acabo de dar cuenta que soy como Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York al escribir este post... !!!!!



Anna ;)

 
 
 
  • Foto del escritor: Anna M.
    Anna M.
  • 28 jul 2019
  • 2 Min. de lectura

Hace unas semanas ayudé a una buena amiga con un tío. No soy habitual de estas aplicaciones, aunque reconozco que he estado en alguna... y la verdad, es todo un mundo... y yo prefiero... otras cosas. Decidme anticuada, pero va a ser que no...


Mi experiencia con estas aplicaciones es variada... la última vez que quedé con un chico, fue hace muchooo y después de una cita agradable y cordial le dije que no me atraía, aunque me gustaba como amigo... no sin antes, hacerle la cobra del siglo, que ni Bisbal a Chenoa ... Se lo tomó muy mal... y me disgusté tanto que me fui cagando leches, del lugar y de la aplicación...

Pero bueno, el chico con el que quedé antes de él, estuve un año y un mes con él... con lo que ... no era tan malo... y fue eso lo que me animó: error!! No siempre sale bien...


La cuestión es que como he dicho, hace unas semanas, ayudé a una buena amiga con un mensaje para acaparar la atención de determinado individuo en Tinder, así, sin más, y sin pensar que acabarían enamorándose perdidamente el uno del otro...


¿Será que tengo cierto don para emparejar a gente?? ¿Será simple casualidad? O simplemente, será que tenía que ser...


De verdad, de verdad, que me alegro por vosotros; y espero tener un lugar privilegiado en vuestra boda...


Sea como sea, todo eso me ha pillado un poco "mayor": no pertenezco a la época 2.0, aunque considero que una se adapta como puede y bien... no me gusta la frialdad de un mensaje; me gusta ver y oír a la persona, tomando un café... paseando... cenando... bailando... o compartiendo alguna afinidad o hobbie; y soy de las que pienso que las cosas surgen, poco a poco, a veces, muy rápido... pero siempre desde el respeto y la cortesía de las personas.


No me va estresarme porque no contestas un mensaje, no me va el pensar que a lo mejor te ha atropellado un autobús mientras conducías; que a lo mejor se te ha muerto el canario, o mil cosas que puedan acontecer para que tú no me contestes un triste mensaje.


A lo mejor, es que muestras 0 interés... con lo que te digo "Hasta luego Lucas!!".


Pero seamos conscientes de todo lo que implica ligar en esta época de tecnología avanzada.

Porque yo no sé vosotr@s, pero es que yo no me adapto ni de coña...


Pero las que seáis un poco más valientes... hay que tener mucho filtro... y elegir bien desde vuestras prioridades, y sobre todo, disfrutar de la experiencia.


Y quién sabe... ;)


Anna ;)


(Foto cedida por Comicaína)



 
 
 
  • Foto del escritor: Anna M.
    Anna M.
  • 22 jul 2019
  • 1 Min. de lectura

Hoy he visto este escrito, y ha sido inevitable no compartirlo por aquí.


En este mundo con pérdida de algunos valores, da gusto conocer gente que mire un poco más allá, y que comparta dichos valores con una persona como yo.


Más gente así en mi vida quiero, por favor... aunque con uno me basta de momento, aunque a lo mejor estemos destinados a no ser... o quizás sí... pero hasta la fecha de hoy, has sido una de las cosas más bonitas de este año...


"Si te atrae una mujer por la talla de su pecho, por su cintura o por sus caderas, te estás equivocando.


Si lo que más valoras en ellas son los rasgos de su cara el color de sus ojos, la longitud de sus piernas o como se le ve con minifalda te sigues equivocando.


Una mujer es su actitud, su forma de ser, la forma en que te trata y te mira, su risa y sus silencios.


Una mujer es su inteligencia, su rebeldía su entrega, su generosidad, su capacidad de hacer varias cosas simultáneamente, sus manías.


Lo mejor de una mujer no es su envoltorio, es lo que hay dentro: su humor, sus ocurrencias, su valentía , su forma de pensar...


Un hombre de verdad, un hombre inteligente, se enamora de lo que otros ni se imaginan.


Ese hombre puede ver, lo que otros ni imaginan que exista y eso, amigos tiene un premio...


Y se llama FELICIDAD..."


GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ 

 
 
 
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